Hoy, 13 DE ABRIL DE DOS MIL ONCE, es un día especial, no es cualquier día. Es el día en que me dí cuenta de quien está y quien no. Y mira por donde, aparecistes tú.
No puedo, no debo, no quiero, no necesito ser falsa, ni borde, ni estúpida, ni desagradecida. Se que nadie más que tú habría echo esto por mí, al igual que sé, que detrás de todas mis venadas, mis cabreos, mis injusticias, se esconde un te echo de menos. No es que te hayas ido a la guerra y no hayas vuelto, ni es un enfado de un año, ni de una semana, pero es un lapso de tiempo que entre todo lo que hay en mi vida, me ha dado tiempo a pensar. ¿A pensar en qué, en mí como siempre? ¿En mis tíos, mis notas, mi sábado en el que tienes que estar tú? No, a pensar en que lo que tengo creo que no me lo merezco. Porque mis rayazos, los aguanta poca gente y entre esa gente te cuento a tí. Porque siempre que me dijiste que estarías estuviste. Ninguna de las dos será tan osada de negar que dijo las cosas mas feas y sucias que podíamos haber dicho de la otra, al menos yo lo reconozco, y creo que no te mereces que diga todo lo que me salga de cierto sitio sin saber por qué. Porque últimamente no sé por qué nada...
El caso, es que tengo la definición de amiga grabada a fuego en la cabeza, porque si no son mis amigos, quien cojones va a ayudarme? Y por eso sé quienes son. Amigas significa compañeras, hermanas, te quiero, te necesito y me necesitas, estarás siempre y estaré siempre, aunque a veces parece que suene a vacío y a cursi. Amistad, igual que amor, es cosa de dos, aunque tengamos más de una. Lo único que te pido es que estés siempre (yo estaría) que no me falles (yo nunca lo haría), que seas sincera (prometo serlo) y que no lo hagas por cumplir (no te escribiría por eso). Por eso me enfadé, porque un novio lo puedes dejar y seguir queriendo, pero una amiga... no. Yo quiero demasiado a mis amigas como para dejar que se vayan, como para permitirles coger un avión imaginario y largarse de mi vida. Soy celosa y posesiva y lo reconozco, fallos los tenemos todos qué se le va a hacer. Tu, yo, el vecino y el perro.
Por todo esto, por mí, por tí, por e+e, por los quince años que me cayeron hoy hacia las cuatro de la mañana, por el verano que pasamos, que jamás se me olvidará, por el lugar que tienes en mi vida que NADIE te va a quitar... te pido que me perdones, que comprendas lo que he escrito y por qué.
(hola Aza, tú también estás aquí porque eres quien ha creído en nosotras)
PD: no se me ha saltado una sonrisa, casi se me saltan las lágrimas...Inventémos un cuento en que llorar sólo pueda ser de esto, de esto llamado... felicidad.

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