martes, 23 de agosto de 2011

A dos mil kilómetros

Ahí exactamente es donde desearía estar... donde no existan los gilipollas habituales, los cobardes, las borracheras diarias, los viejos enemigos, los ex que producen irritabilidad, las preguntas molestas, la verguenza en los momentos donde hay que ser valiente, las preocupaciones que rondan la cabeza dias y dias, las hijos de puta que tienen el control de los inocentes... Si me preguntan que tres cosas desearia llevarme a un pais lejano serian mis mejores amigos (aida, paula, elena, guille y sara), que estoy segura que al menos a tres de ellos les vendria  bien empezar de cero, dinero y mi familia, que aunque estuviera lejos la seguiria recordando pero he de admitir que no puedo vivir sin ella...
Pero desgraciadamente, la realidad es otra y me toca seguir en este enorme lodo llamado mi ciudad natal y lidiar con toda esa basura anteriormente mencionada, ojala cayese un ángel del cielo y me hiciera menos asqueroso el día día... y sino, me quedo con mis pocos pero buenos amigos y a tirar del carro y soportar lo que venga, total cuando no se puede bajar mas, se sube no?

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