domingo, 1 de mayo de 2011

Dicen que a quien más hacemos sufrir es a quién más queremos...

Estoy cansado de ser el triste violinista que está en tu tejado... Le pido a la luna, que alumbre tu vida, la mía hace ya tiempo que yace fundida.
Yo creo, que si de verdad quiero a alguien tendría cuidado de no hacerle daño, sobre todo si no me hizo nada... Quizás es que no comprendemos que se preocupan por nosotros y les hacemos daño, eso a mi me pasa en alguna ocasión, y a veces hacemos daño sin querer tratando justamente de proteger a esa persona... pero a veces la gente hace daño y de verdad.

Con lo que me cuesta querer sólo a ratos, mejor no te quiero será mas barato. Pero que no quepa duda... que un clavo saca otro clavo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario