Yo, sabía que era una mierda, pero me empeñé, y sigue, y sigue, y va, joder, confía, igual no es como siempre. Es que no siempre es lo mismo. Pero siempre acabo igual. Buah, me diría otra vez bah me cansé a por otro, pero no hay ganas. Bah tía, que hay más hombres que peces en el mar. Ya, ya lo sé. Pero tengo tanto carácter como necedad. Vamos, mucho. A veces me digo, pero qué hostias tengo que hacer? Si lo que es yo, voy a seguir siendo igual, el problema eres tú. Vete con las maduritas gordas esas y déjame en paaaaaaz. Lo que nunca hice ni haré es arrastrarme, pero sigo en el mismo punto muerto. Habrá un momento en el que pases definitivamente de mi y no me vengas a tocar las narices para hacerme imposible olvidarte, o que te largues y punto, o que yo encuentre otro. Pero odio este juego asqueroso. El amor solo tiene dos salidas: destruye o te hace la persona más feliz del mundo. Pues a mí me está destruyendo, pero aquí sigo oye cual gilipollas. De qué mala hostia me pones, ojalá se pongan los putos puntos sobre las íes YA.
Tú nada, como sólo tienes dos neuronas, la del perro y la del gato y se están peleando todo el día, pues digo yo que te dará igual. Vete a meter fichas, que si eres con todas igual que conmigo vaya golosina de chaval... Si tanto te doy igual como parece (muchas) veces, por que no me dices: mira, eres una cría, prefiero a una guarra y te digo esas cosas porque me aburro, miento más que rezo, y todos contentos, a lo que yo te diría: vale hijo de puta, me ha quedado claro, no me hables, olvídate de mí, y te borro del tuenti del msn de mi vida y de todos lados.
Mira, eres a quien más quiero, pero también a quien mas odio, de verdad.
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