Si mi virtud es tener mil defectos, y qué mas te da?
Destrozaría una pared a puñetazos si con eso se acabara toda mi frustración por siempre, pagaría lo que fuera por ser de piedra. Yo misma me considero rara, no sé ni por qué me gusta alguien, cuando todo el mundo le ve mal, o al menos no le gustaría por lo mismo que a mí. Virtud o defecto? Hasta ahora lo segundo, pero bueno, cada vez te dan más igual las cosas, y de una manera u otra te acostumbras. Es muy raro todo últimamente, pero a estas alturas no me molesta ser yo. Es hasta divertido. Estoy empezando a hasta a perder los prejuicios. A qué extremos se llega. Pero apuesto a que dentro de poco volveré a ser la de siempre, dada mi suerte. Je... Yo me entiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario