domingo, 8 de enero de 2012
Máster en relaciones públicas
¿Que somos todos iguales? Ni de palo. ¿Que no hay dos iguales? Eso permíteme que lo dude. Bueno, si no son iguales son parecidos pero hay gente cortada por el mismo patrón. De verdad que al igual que amo a mis mejores amigos, hay determinada gente que no soporto. No paro de sorprenderme de lo impertinente que puede llegar la gente. Los hay que, aparte de ser gilipollas, ser creen ser los mejores; los hay tan cínicos que mienten y se ofenden cuando no les crees; los hay que pasan de todo, y son los que mejor hacen, porque viendo esto... A veces me apetece dejar todo de lado, y es lo que hago, cuando trato con un gilipollas pues simplemente le doy la espalda. ¿Para qué discutir? De imbéciles está el mundo lleno: que me digan lo contrario...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario