jueves, 19 de enero de 2012

¿Qué me está permitido esperar?

El segundo interrogante del ser humano según Kant, se refiere más bien a la vida que puede haber después de la muerte, más a lo que nos espera en esta vida en sí, que es a lo que me voy a referir. Como yo digo, es muy dura la vida. Claro que, depende de cada uno. A veces si que parece que todos tenemos un destino, que estamos hechos para estar solos, para no poder vivir sin alguien, para tener muchas amistades, para trabajar en algo, para tener muchos hijos... Pero yo prefiero pensar que nuestra vida la elegimos nosotros. No hay un gran Dios que nos aparte de todo lo que queremos porque así lo ha elegido. Me maravilla pensar en lo distintas que son las vidas y los pequeños placeres que nos hacen sentir a cada uno de una manera un otra, cada persona es un mundo, y cuanta razón. Yo, por ejemplo, he descubierto que en mi deporte favorito libero tensiones y mientras hago ejercicio me concentro y mis pensamientos fluyen de otra manera. También hallo placer en la escritura, hablar horas y horas con mi mejor amiga, sacando fotos buenas, leyendo historias interesantes y un millón de cosas más. Por eso mi felicidad la consigo de un modo distinto al que la puede conseguir otro, que se permite juzgar a quien no se debe.

Come again and tell me
Where you want to go
What it means for me
To be with you alone
Close the door and
No one has to know
How we are

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