martes, 22 de noviembre de 2011
Ver pasar las horas
Sentarse frente a la mesa de tu habitación. Mirar a través de la ventana. Oyes las campanas de la iglesia del barrio de cerca, como si estuvieras en el pueblo. Es una tarde extraña. Ya me cansé de hacer los deberes hace rato, ya me cansé de todo hace tiempo, me encuentro como si me hubiesen arrancado el ánimo y me hubiesen dejado una mierda de batería de repuesto en su lugar. Pienso, sigo pensando, me sigo preocupando, todo esto centrado en mi misma. Mi vida. Es mi vida y hago con ella lo que me da la gana. Quizás podría encender el reproductor de música y poner algo, para matar el rato, pero las letras salen más claras y menos confusas solas. Llevo un tiempo planteándome cosas; bueno, que coño, llevo toda mi vida. Le doy una calada mental a mi droga. Mierda, en mi casa no hay tabaco, yo soy lo peor que hay aquí al parecer. Fumo, estoy bajando mis notas, soy una cobarde. Vaya... los pensamientos se suceden furiosos y deprisa. Sigo sola en casa, esperando oír el timbre de la puerta que no va a sonar hoy, esperando que se abra una conversación que me distraiga, o una llamada inesperada. Algo que llene esta tarde tediosaodiosa. A día de hoy todo es incierto. No voy a creerme todo lo que me dicen, tu mismo eres un experto de la mentira. Igual te juzgo mal, pero bastante hice ya tirando por la borda todo el genio que siempre tuve y al parecer perdí para siempre. El segundero en el reloj avanza y nada cambia. Pasan los minutos y aquí sigo escribiendo. No se muy bien que es. ¿Un diario? ¿Una crónica? ¿Una oda? Da igual, ante todo es mi tiempo y lo gasto como quiero. Una palabra se cruza por mi mente constantemente. Adicción. Conozco bien ese término. Adicción a tí, al tabaco otra vez, a la Blackberry y a el Tuenti. ¡Mira! Alguien me acaba de abrir conversación. Pero no me interesa. ¿Cómo sería la vida desenchufando todos los aparatos electrónicos que hay en mi casa? No lo sé, probablemente más aburrida y ya está. Bah, lo confieso, serías lo único capaz de mejorar este día de mierda. Este día de mierda y esta situación de mierda. Este estado de alarma, de incertidumbre y de desconfianza. Otra pregunta se abre paso entre los demás pensamientos. ¿Aún te quiero, habiendo llegado ya a este estado probablemente relacionado con esta fecha fatal? Bah, no soy supersticiosa, no creo que tenga que ver. Busco respuesta a esta pregunta y la contestación no es otra que "Sí, por supuesto". Lo pienso dos veces y la respuesta sigue siendo la misma. ¿Cómo no? Pero eso no cambia nada, nada puede cambiar esto salvo tú, una vez más. Give me back my point of view 'cause I just can't think for you.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario