Hoy fue interesante la clase de Ética aunque me pasase la mitad pendiente de un examen que había a última. Hablamos de la inteligencia emocial, de cómo el corazón tiene razones que la razón no entiende. En la ilustración, en el siglo de las luces, se defendía que si algo no se podía explicar a través de la razón, debía de ser rechazado como engaño o superstición: no hablaba nada de los sentimientos. Los niños autistas por ejemplo, no pueden expresarlos, no sé si tienen, pero no los manifiestan; no tienen inteligencia emocional. Esta inteligencia es muy importante. Tu puedes ser el mejor en matemáticas, y en física, pero puedes ser un fracaso de persona en cuanto a las emociones se refiere, puedes no ser capaz de experimentar amor, ni entenderlo. Esta clase de inteligencia no es menos compleja que la otra, ni de lejos, pero quizás menos fiable y mucho más variada. Yo personalmente creo que durante mucho tiempo fui una completa fracasada emocional. Ni los tenía verdaderamente ni los entendía, echo un vistazo atrás y no me veo ni remotamente capaz de decir cosas como las que siento ahora. Tampoco es que me dieran muchas alas. Pero si pudiera elegir entre ser o no inteligente emocionalmente... creo que cambiaría mi respuesta frente a la de hace un tiempo. Claro que si no te emocionas, no sufres, y eso es una gran ventaja... pero tampoco puedes sentir esa felicidad inigualable que algunos conoce(mos)... Que cada uno saque su propia conclusión.

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