...esperando a que amanezca, a que llegue el mañana.
Por qué? Por qué tengo que esperar a que todo sea distinto? A mi me gustaba como eran (ahora no...) las cosas. Por que era feliz teniendote (me da igual que esa manera de tenerte fuera relativa). Me gustabas tú, con tus virtudes, y tus defectos. Pero supongo que estos últimos vencieron y la cosa... pues bueno, se murió, por así decirlo. Qué sino se puede decir, si cuando se cruzan nuestras miradas es por casualidad (si, cuando yo te miro disimuladamente y justo miras tú), que ya ni intentas que las cosas se arreglen, que lo noto, ya no te importa... sé cuando te importaba algo, y ahora ya es que ni eso. Quizás hice hasta mejor en enfadarme; total, pa que pasaras más de mi? Todos los días, a todas horas, sin excepción, me acuerdo de tí. Estás ahí, como en mi subconsciente. Ya esté haciendo deberes, escuchando música, con mis amigos... Da igual. Ahí sigues tú.
Y no es porque no busque distracciones. Quizás es que te busco en las demás personas. Y tú, eres único, claro. Pasará mucho tiempo hasta que me olvide de tí, te confieso que me ilusioné mucho, me enamoré. Fuistes muy especial, eso que nunca te imaginaste que conseguirías, eso prohibido que te atrae sólo por serlo. No me cuesta admitirlo, aunque no hayas resultado ser quien creí... jamás quise que se acabara, idiota.
Y no eres lo único que tiene que cambiar en mi vida, en absoluto, pero... siempre fuistes mi prioridad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario