El otro día, alguien dijo en serio que se pensaba con la cabeza y se amaba con el corazón. Ingenuos... El corazón claramente solo es un órgano que bombea sangre, es una jodida metáfora. Más bien se piensa desde el raciocinio y se ama desde la irracionalidad, y no conozco a nadie que haga lo contrario. Quieres saber una cosa? Le estuve dando vueltas y acabo de encontrar la razón por la que no me fijo en la gente que parece una santa, soy incapaz. Y visto lo visto, creo que es hasta mejor. No se debe generalizar, ya que cada persona es un mundo, pero... joder. Sinceramente, prefiero tener la posibilidad de descubrir que alguien por el que no se daria un duro es capaz de mucho más, que darme cuenta de que los príncipes sólo existen en los cuentos, que es lo que suele pasar. Una vez que conoces las reglas del juego, no es tan malo, ya no necesitas ser la más superficial de verdad para sentirte mejor. A veces ser sincero es lo mejor que puedes hacer (nadie ha dicho que no tengas que estudiar un poco la situación) y ten en cuenta que el mundo no es justo del todo, y que 200 dias pueden irse a la mierda en veinte palabras, y que puede que jamás toque esa estrella, pero... Jugárselo todo a una carta tiene ventajas y desventajas, pero hay que saber qué carta.
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