Lo tengo bien metido en la cabeza, muy adentro, y no parece que vaya a salir. Se repite cada segundo, es inherente a tu recuerdo, como muchas otras cosas, pero esta sentencia lo condena todo... No paro de repetirme que esto está destinado al fracaso, como el resto de intentos hasta la fecha. Supongo que esta vez no tiene nada de especial, por eso no me quito de la cabeza que estoy preparada para el golpe. No me preguntes el por qué de este autoconvencimiento, quizás sea que mi destino y yo nos conocemos demasiado bien, de una otra manera... qué mas da, si todo me sale siempre bien... del revés.
No hay comentarios:
Publicar un comentario