Hola. Sí; esta soy yo. Claro que sabes quién soy, pero en realidad no lo sabes. Ni yo misma sé muy bien quién me conoce y quién no. ¿Has visto la peli de Shrek? ¿Ves la parte en la que alguien, no me acuerdo quien, dice que los ogros son como las cebollas, que tienen muchas capas? Pues así soy yo, tengo muchas, y muchas facetas, pero cuando llegas al interior... soy sensible supongo. Pero esta no es una entrada emo. He venido aquí a hablar de mi, por raro que suene. No me gusta mucho hablar de mi técnicamente dicho. Pero quizás me gustaría hacerlo ahora. Es lo que hace el aburrimiento. Sabes? Puedo decir y hacer muchas idioteces, y parecer subnormal pero... en el fondo pienso, y mucho, y me rayo todavía más, pero lo cortés no quita lo valiente, en este caso, tener mentalidad no significa ser un soso de mierda o un empollón y no saber divertirse. Supongo que la gente es una caja de sorpresas. Y no me molesta lo que la gente pueda pensar de mí, es más, es bastante divertido oír: "No te entiendo, eres incomprensible".
Qué mas? Ah, sí, que pase lo que pase el orgullo va conmigo... Ni en el amor ni leches, querer a alguien no implica dejar de quererse a si mismo. Y por supuesto tanto en ese aspecto como en los demás soy orgullosa. No, creída no, pero me quiero mucho... Y eso no supone que no quiera a los demás. Es más, al contrario. Puede que meta la pata a veces, como todo el mundo, pero a mis amigos procuro no fallarles. Quien tiene un amigo tiene un tesoro. Y quizás a veces no se sepa lo que estoy pensando, o lo que quiero. Bueno, un par de personas o tres que me conocen lo suficiente quizás me tengan calada de verdad. Supongo que reservarme es algo que creció conmigo hace años, pero quiero más de lo que pueden creer algunos, y no querer de tontería, sino de verdad. Todos hemos tenido algún flechazo, pero creo saber discernir, sobre todo cuando "duele".
Y por último y no menos importante me gustaría decir que me sorprendo bastante a mi misma. Ando bastante a pájaros, pero hay cosas que están cambiando en mi forma de ver las cosas. Más que cambiando, algunas se resetean, cicatrizan heridas y esas cosas. Y te hacen ver las cosas de otra manera. Ser fuerte no es no llorar con las cosas jodidas, sino afrontar lo que venga, y luchar por lo que realmente te importa. Ojalá no me equivoque como tantas otras veces, reconozco que soy yo la primera que tiene que cambiar el chip.
No hay comentarios:
Publicar un comentario