Hay muchas maneras de ver la vida. Y la mía es muy simple. A elegir entre los distintos conceptos que hay de las relaciones humanas, sólo hay dos que veo mejores. Entre el amor este de pareja que si romper que si volver que si te quiero que si te pongo unos tochos quenoentrasporlapuertadelgaraje, vamos el real que dicen, y el platónico escojo este último. Porque es un amor idealizado que de antemano sabes que es imposible y que no debería de hacer sufrir, vaya. Es algo bonito amar algo que sabes que no puedes tener, te lo tomas mucho más a la ligera. Puedes desearlo pero es un deseo sano a mi manera de ver. Y como este amor no implica si quiera que puedas llegar a tocar al objeto de deseo, en la vida real elijo las relaciones sin compromiso.
Es decir: después de darle muchas vueltas, el tener algo con alguien que no implique nada serio, vamos, lo que aquí en España llamamos follamigos, es lo mejor. El ideal para mí sería una persona con la te lleves y bueno puedas hablar y a la vez tener sexo con ella, de manera desinteresada y sin compromiso. Joder, es un chollo. Románticos emos de mierda: estáis pasados de moda. Sólo espero poder llevar a cabo una de las cosas que me planteo por una vez en mi vida. Eso sí, lo último que me veréis en mi vida después de mi última gran lección es sufriendo por un anormal. En mí se estropeó ya el interruptor este de Atontamiento Mode On.
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